Por: Lilia Zavalza Zambrano
Ecatepec, Méx.- Él está acostumbrado a luchar, a salir adelante desde abajo, como muchos mexicanos que todos los días buscan opciones para cambiar el rumbo de México.
Padre de familia, abogado, político, comerciante, trabajador, honesto, transparente, es como se define Octavio Martínez Vargas, diputado local en la LVIII Legislatura del Estado de México.
Ingresó a la política desde muy joven, incluso su vida ha ido rápido, a los 20 años, cuando todavía estudiaba fue padre de familia, años después se desempeñó como regidor y diputado local.
Es comerciante por tradición familiar, en su momento llegó a vender frutas legumbres.
Desde abajo conoció la cara de una sociedad con la que no estaba de acuerdo por la gran cantidad de irregularidades que tenía que padecer.
“Estoy acostumbrado a construir desde abajo, en su momento decidí que desde la política era la única vía para cambiar las cosas”, explica Martínez Vargas.
Tranquilo, relajado, conversa sobre lo que ha sido ser padre de familia desde muy joven y los problemas que tuvo que enfrentar porque su hijo nació con un soplo en el corazón.
“Entonces era una friega estar al pendiente de él, con sus cirugías, sus tratamientos, terapias, y además llevar el chivo a la casa, era trabajar, estudiar y atender la política”, señala el diputado local perredista.
Desde ese momento entendió las responsabilidad de ser padre de familia, ahora, sus hijos ya llegan a los 20 años, la música y la abogacía son las carreras que decidieron estudiar.
“Siempre he tratado de no desvincularme de ellos, estar en los mejores momentos de su vida, de estar cuando ellos me necesitan y he hecho todo lo posible por no romper esa relación, aunque en ocasiones la política y el trabajo tratan de que suceda”.
Al hacer un abalance de su vida política la define como “experiencias padrísimas, aleccionadoras y de mucha conciencia”.
Recuerda que cuando fue regidor en Ecatepec, en el 2003, destacó por ser de los que más resultados ofrecieron a la población, situación que le valió para ser candidato a diputado federal en el 2006.
“Los temas más complicados los tuve que hacer en la Cámara Federal cuando descubrimos toda una red de corrupción en el tema de los casinos, en esa ocasión denunciamos ante la Procuraduría General de la República (PGR) a docenas de políticos de todos los partidos, principalmente del PAN y PRI, y los hicimos sin temor, porque en su momento denunciamos al secretario de Gobernación federal”, recuerda.
Menciona que cuando comenzó a relacionarse con la política en su mamá le pedía que se dedicara a los negocios familiares, que era el comercio, y que o se metiera en problemas.
De esa época a la fecha semana que ha tenido adversarios, ha generado animadversiones, pero nunca ha recibido algún tipo de amenaza.
“Me siguió el CISEN (Centro de Investigación en Seguridad Nacional) desde el año 2006, cuando era diputado federal electo detuvimos elementos del CISEN que tenían semanas siguiéndome, me percaté de que me estaban espiando y siguiendo y los detuvimos con ayuda de alguna autoridad municipal y resulto que eran elementos del CISEN, entonces ya sabían que iba a ser un legislador que no calla y que lucha”.
Durante su paso por la LX Legislatura federal se construyó la Ley General de Turismo, que fue aprobada por unanimidad.
“Fue una iniciativa que presenté que dejó y transmitió lo que requiere la industria turística en México, ahora en el Congreso mexiquense pretendo impulsar una nueva Ley de seguridad, porque el mando único no opera como se debe”.
Con estas acciones, el diputado perredista asegura que se “pone la camiseta” y no se dedica al turismo legislativo.
Asegura que ser servidor público no es para enriquecerte, ser frívolo o tener lujos como guaruras o mujeres bonitas a tu lado, “es para servir a la sociedad y ser un contrapeso a los otros dos poderes, es para atender a la gente, si no es socialmente útil ese espacio de nada sirve.
“Llegara estos espacios no me costaron el nombre de mi padre o de mi abuelo, llegar aquí nos costó nuestro trabajo y nuestro empeño, no es para frivolidad, guaruras o chicas guapas, es para resultados a la gente”.
Martínez Vargas se define como una persona mesurada, prudente y calculador, pero muy estricto en el momento que se debe denunciar.
Ahora tiene en mente un proyecto más ambicioso, en el que la gente de Ecatepec sería beneficiada al cambiar la forma de la política, quiere ser alcalde de Ecatepec.
“El proyecto de la alcaldía se construye desde abajo, si no se da, estaré apoyando a mi partido para mejorar a Ecatepec”.
Octavio Martínez Vargas está convencido que se requiere cambiar a la política y a los políticos, que no sean acartonados y se comprometan con la ciudadanía, porque ya está cansada de representantes acartonados que solo salen bonito en las fotos, pero que no vuelven a verlos después de las campañas.
